Se cumple hoy el 20º aniversario de la caída del muro de Berlín. Ciudad que por cierto he visitado este pasado verano y que recomiendo a todo el mundo. Salchichas y cerveza aparte, te transmite una vitalidad y energía tremebundas. Pura vida.
Pero vamos a centrarnos en el aniversario. La gran pregunta a la que todos los sesudos analistas intentan responder estos días es si el mundo está mejor o peor que entonces, es decir, si los ganadores de la guerra fría habían creado un mundo mejor después de la desaparición de la URSS.
Parece que la imagen que desde todos los medios oficiales se quiere transmitir es la del Salvador Occidental que consiguió derribar esa barrera que representaba la represión y falta de libertades a la que el régimen socialista sometía a la población.
La realidad es que el Tío Sam aprovechó la debilidad del sistema soviético a partir de las reformas aperturistas introducidas por Gorbachov y en lugar de colaborar con él y facilitar una transición hacia una democracia decidida por las gentes de esos países, favoreció que todo el sistema anterior saltara por los aires para imponer su super-democracia capitalista. El derribo del muro fue el momento simbólico de la caída soviética, como cuando se cargaron la estatua de Sadam Hussein en Bagdad.
El resultado es evidente que fue muy beneficioso para los USA porque se quedó sin un enemigo poderoso como para hacerle algo de sombra y de esta maner establecer su imperio del capital sin fronteras. Ya sin rival de peso lo que han conseguido es una democracia mundial mucho más débil, basada en la manipulación de la gente por parte de los medios de comunicación, y un mundo mucho más desigual, donde el 70% de la población mundial nace sin esperanzas de salir de esa realidad de miseria. Un mundo más desigual y más pobre que el 9 de Noviembre de 1989.
Aquí os dejo el enlace de un video de Chaplin de la película El Gran Dictador. La película es del año 1940, lo único que parece antiguo es el blanco y negro.
Hace 1 día