Se han cumplido casi todas las expectativas iniciales:
- En el terreno de las negociaciones sobre la emisión de gases de efecto invernadero. No ha habido acuerdos sustanciales respecto de la continuidad de Kyoto, USA no se compromete más que a un reducción del 4% respecto de 1990, los emergentes (China, India,...) estuvieron de miranda por allí y negando siempre y finalmente Europa que no convence a nadie de nada.
- Lo que también se ha confirmado, por desgracia es las posibilidades que se le dan a las opiniones alternativas. Cuatro miembros de Greenpeace llevan desde el 17 de Diciembre en prisión preventiva e incomunicado, uno de ellos Juan López de Uralde, presidente de Greenpeace España. El delito que han cometido para estar sufriendo estas condiciones fue la de colarse en la cena de jefes de Estado para pedir que se tomaran medidas concretas en la cumbre.
- El tercer resultado de la cumbre es la definitiva desaparición de las Naciones Unidas. Mucho se habló desde la llegada de Obama sobre que el multilateralismo iba a ser la seña de identidad de su política exterior. Pero ésto no se puede reducir a las reuniones del G-8, G-20 o a acuerdos esporádicos como éstos. Las Naciones Unidas se crearon para que hubiera una instancia internacional superior que sirviera como punto de encuentro. El único país que puede volver a darle sentido es USA pero su camino se aleja cada vez más. Los grandes temas de la agenda internacional, la crisis financiera por ejemplo, se debaten en foros mercantiles como el G-8 o G-20 sin ningun tipo de legitimidad democrática.
Y así estamos, igual o peor que al principio. Como cierre os dejo la entrada que han hecho en Frameandform. Un puente arco del ingeniero Vebjorn Sand, basado en un diseño de Leonardo Da Vinci, frente al recinto de la cumbre a modo de protesta. Construído con hielo de la Antártida. Buenísimo.








